Jimmy Morales, el ungido

jimmy morales presidente
Guatemala es el país donde pareciera que en lugar de querer salir adelante quisiéramos permanecer igual o peor. Luego de haber sufrido largas y sangrientas dictaduras militares, vino la llamada época democrática dónde se fue gestando una mafia de políticos que sólo buscan su enriquecimiento personal y nada de desarrollo obviamente apadrinados por los grupos de poder que los financiaban para mantener sus privilegios importándoles un pito todos los lastres y la pobreza en que vive sumida la mayoría de la población. Tan mal fue la cosa que hace cuatro años los mismos guatemaltecos escogieron en las urnas un presidente militar, una contradicción, so pretexto que necesitábamos mano dura para combatir la inseguridad, hasta eso llegamos, pero resultó que este gobierno militar venía recargado en su ambición de enriquecimiento ilícito, su voracidad para el saqueo del erario público fue tan exagerado que logró que los guatemaltecos abriéramos los ojos, ya que siempre hemos sido indiferentes y permisivos, logrando un despertar ciudadano gracias a las investigaciones y denuncias de la CICIG que culminó con la ciada de Otto Pérez Molina, Roxana Baldetti y sus secuaces. Sin embargo cuando era el momento idóneo para hacer cambios de fondo que permitan sanear las instituciones y sentar bases para erradicar la corrupción y encaminarnos al desarrollo, los actores de poder de siempre manejaron estratégicamente sus hilos para lograr que todo siga igual aprovechando la coyuntura del paralelo que se dio entre el movimiento ciudadano y la convocatoria a elecciones. Nuestro infortunio fue que todo este movimiento coincidiera con nuevas elecciones.

De tal suerte que mañana se elige un nuevo presidente en segunda vuelta con las mismas reglas y los mismos actores, sin ninguna reforma previa, aún así los grupos de poder de siempre nos han querido vender la idea que con nuestro voto vamos a cambiar Guatemala, el mismo discursito barato y vacio de siempre que nos tiene arruinados, pero allí iremos como borregos nuevamente a hacerles el juego y seguir cavando nuestra propia tumba.

Y es que como en rio revuelto ganancia de pescadores, los grupos de poder encontraron en la figura de Jimmy Morales el actor perfecto para conseguir sus fines, claro que lo visten de gran nacionalismo y como gran colofón de la lucha ciudadana, pero que al final es más de lo mismo, ellos seguirán teniendo el control del país y los demás seguiremos jodidos y sin esperanza.

Jimmy Morales, el actor cómico, el comediante con ambiciones presidenciales, ingresó a la política como la mayoría, jugando el juego como lo han hecho tantos ya que primero estuvo en el partido de derecha ADN de Adela de Torrebiarte dónde se postuló a la Alcaldía de Mixco en 2011 dónde obtuvo 11,000 votos y el tercer lugar, pero no contento con esto inicio como todos los que han tenido presidentitis en este país a buscar un partido que lo impulsara para correr él por la presidencia y lo encontró en el Frente de Convergencia Nacional un partido sin ninguna trascendencia anterior fundado por la Avemilgua, la Asociación de Veteranos Militares de Guatemala, los de la línea más dura, actores principales en las masacres perpetuadas a las poblaciones civiles durante el enfrentamiento armado y opositores a los acuerdos de paz. Con el apoyo de este partido Jimmy se perfilaba como uno de los candidatos que no iba a tener ninguna repercusión en las elecciones más que darse a conocer, pero con todo lo sucedido resultó el elegido por los grupos de poder para ser su candidato, ya que pertenecía al pensamiento conservador dominante en nuestro país y además era “nuevo”, no había ocupado ningún cargo público y la gente lo conocía por su trabajo en televisión y cine. Con la gente harta de los políticos corruptos y ladrones que estos mismos grupos de poder han apoyado siempre, su slogan de campaña fue “Ni corrupto, ni ladrón” o sea sin tener cualidades ni calidades para ser presidente sólo por el hecho de no ser corrupto ni ladrón ya era motivo suficiente para perfilarse como alguien con posibilidades, las mismas que hubiera tenido el jardinero de mi casa que no es ni corrupto ni ladrón y que tampoco tiene la preparación para ser presidente al igual que Jimmy, pero eso en Guatemala no importa. Además el candidato, como buen actor se expresa bien, sin contenido pero bien, sin plan de gobierno pero echando muchas bendiciones en su discurso lo cual también es del gusto de la gente ya que sabemos de lo muy religiosa que es nuestra población, más ahora con ese boom de las iglesias pentecostales y que está muy de moda lo de echar bendiciones por doquier, así mucha gente tiene la esperanza que baste con que Dios ilumine a Jimmy para que sea buen presidente. Al final, por la coyuntura resultó la amalgama perfecta para ser el candidato “perfecto”, así que Jimmy Morales que sólo en sus sueños y en su película se había visto como presidente ahora es el gran ungido de los mismos actores de siempre para ser el nuevo presidente y para ellos seguir detentando el poder detrás del trono en detrimento de la mayoría de los guatemaltecos, mismos guatemaltecos que con su voto ingenuo (pero meditado como lo hicieron con Pérez Molina) lo colocaran allí.

Es lamentable ver que cuando la mayoría de los guatemaltecos salió de su letargo, despertó y accionó, y se abría una ventana de esperanza para un mejor futuro rápido fuimos sometidos para seguir igual y ser nosotros mismos los que con nuestro voto damos la legitimidad para que así sea.

Estos grupos de poder que han cogobernado con todos los presidentes y nada bueno han logrado para el bienestar de todos sólo para el de ellos mismos, están de plácemes que la mayoría de guatemaltecos se haya tragado la píldora que Jimmy Morales es nuestro salvador, porque hasta mesiánica ha sido su candidatura, para ellos seguir reinando y todos hasta sus fervientes seguidores sigamos igual o peor. Las estructuras del país seguirán funcionando en pro del bienestar de unos cuantos, los mismos de siempre y el desarrollo, las oportunidades y el futuro seguirá siendo postergados como siempre. Parecía que con lo de Pérez Molina había esperanza de no caer de nuevo engañados y no cometer los mismos errores, pero no, no aprendemos y serán estos mismos votantes los que ahora llevaran orgullosos a Jimmy Molares a la presidencia para que todo tristemente siga igual.

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