Patriotismo hincha

Patriotismo Guatemala
En estos días dan ganas de ser rusa, sueca o uruguaya. Dan ganas de desaparecer los malos inventos como la patria, las fronteras, las banderas, los himnos y sobre todo las bolsitas de plástico que inundaron todas las calles y carreteras de Guatemala como un regalo un tanto siniestro para nuestra patria en su dizque cumpleaños. El 15 de septiembre siempre me pone en aprietos ante mis hijos que ingenuos y amorosos me preguntan cuál es mi símbolo patrio favorito. Les digo que el maíz negro y me dicen que ese no existe, les digo que me gusta más el zanate que el quetzal y me ven con cara de loca. Les cuento que no creo en Tecún Uman y veo la decepción en su carita, les da tanta tristeza como si les dijera que el ratón Pérez es un mito. Me piden que les compre una banderita para el carro y yo les pido que mejor organicen una jornada de siembra de árboles o de recoger la basura, si es que tanto amor patrio tienen. Cambian de tema. Tengo claro que no quiero inculcarles a mis hijos un patriotismo de estadio, de hincha, de linchamiento patriótico. Por supuesto que quiero que ellos amen a Guatemala pero con un alto sentido crítico, sin perderse en cursilerías nacionalistas que sólo daño le hacen al país. Esta patria del criollo tal como la conocemos y celebramos hoy me da asco. No me siento representada en un escudo de armas, ni en un himno lleno de palabras violentas y expresiones marciales. No me gusta ver a los jóvenes marchando como soldaditos obedientes a una élite que los desprecia. Así que seguramente soy una mala guatemalteca. ¿Qué le voy a hacer?

Autor: Lucía Escobar
Fuente: Las Otras Luchas
Imagen: panajachelenses.com

Post que te pueden interesar

Compártelo Share on Facebook
Facebook
0Tweet about this on Twitter
Twitter
Translate »